Panama San blas - Eclectik Charter Sailing

Subir a bordo de L’Eclectik 2 en San Blas,

es hacer una escala en un pequeño archipiélago poco conocido, donde el turismo de masa no ha llegado ... Relajación, calidez y confort resumen su estancia con nosotros. El archipiélago de San Blas, sin ninguna duda, le reserva a todos los que saben respetar estos lugares y su gente, una experiencia única. La combinación de paisajes soñados y su gente apasionada, le dejarán sin aliento. Un lugar impresionante, donde es posible encontrarse con una de las tribus más auténticas del Caribe, admirar y adquirir (si lo desea), un ejemplar de las obras más extraordinarias del arte tradicional, el Mola.

Panama San blas - Eclectik Charter Sailing

El archipiélago de San Blas

se encuentra en la costa Caribe de Panamá. Sin embargo, el área se encuentra bajo la autoridad de los Kuna, quienes ganaron su independencia en los años 20! Es entre arrecifes de corales e islas desiertas, acariciadas por los vientos Alisios, y rodeadas de agua azul turquesa, playas de arena blanca e idílicas puestas de sol; que le proponemos descubrir este archipiélago junto con sus habitantes, los Kunas. Achutupu (isla de perros), Ailigandi, Kagantupu, Coco Blanco, Mamiputu o Ustupu, son sólo algunas de las 378 islas e islotes (de los cuales sólo 60 están habitadas), en los que es posible navegar con nosotros a bordo de L'Eclectik 2.

Presentación

El istmo de Panamá, atravesado por un canal que une el Atlántico con el Pacífico, ofrece uno de los paisajes más bellos de América central: la densa selva del Río Chepo o Bayano, donde los entomólogos continúan haciendo grandes descubrimientos. Aquí es dónde la autopista Panamericana, que debería unir de un solo tramo el recorrido desde Alaska hasta Tierra del Fuego, es cortada al este de la Ciudad de Panamá, cerca de la costa del Caribe. La Panamericana carece de doscientos kilómetros para unirse a Colombia, éstos kilómetros comprenden una región salvaje que engloba el San Blas y Darién. También alberga en el archipiélago de las Mulatas, cerca de la costa de San Blas, una comunidad de 30.000 Kunas.

Estos aborígenes, notablemente dotados para trabajar las telas, se han asentado en sus islas para escapar del grupo étnico rival Noamas; por quienes fueron acechados desde el bosque de Colombia. Los Kunas han vivido en el archipiélago de las Mulatas durante más de un siglo. Construyeron sus chozas y levantaron sus casas de palos de caña con techo de palma, esparcidas sobre pequeñas islas en las lagunas de la costa de San Blas. Por mucho tiempo, este aislamiento en tierras lejanas fué la mejor defensa contra los intrusos. Hoy en día, las playas de arena blanca con palmeras de coco despiertan el anhelo de los operadores turísticos y los planificadores de viaje. Sin embargo, no se escuchan rumores de convertir estas islas, que se extienden sobre 350 km, en un parque natural.

A pocos países les interesa el destino de éstos aborígenes de América Central quienes son los únicos, junto con los Quichés de Guatemala, que han conservado sus tradiciones y conocimientos. En sus islas, sus espacios de retiro, viven sólo del cultivo y venta de coco, bananos y plátanos. Para el maíz, el algodón, el tabaco, la patata, arroz y caña de azúcar, éstos parcelan y siembran la tierra en la costa. La economía autosuficiente de estos cazadores de armadillos, pecaríes y tapires, está ahora en riesgo. Si no somos cuidadosos, los Kuna pueden desaparecer del mar Caribe en un futuro no muy lejano.Las mujeres Kuna han heredado de sus antepasados Colombianos, un don para los colores y un gran sentido de la invención, lo que hace que sus ropas y mantas se transformen en auténticas obras de arte. Pareciese que también inspiraron a los grandes diseñadores de moda del siglo, desde Castelbajac, Sonia Delaunay hasta Jean-Charles.